
Quiero pasearme sobre mis calles, calles que me sentirán extraña, mas no dejarán de cubrirme con su calidez.
Las recorro una a una, reconociendo rostros afables, ligeramente añejados, el tiempo es inexorable, mas no en sus corazones.
Me llevo el invierno en mi maleta pa` quemarlo en mi Caribe.
Mis ojos se iluminan al pensar en febrero.






